NOCIONES BÁSICAS SOBRE LA TERCERÍA DE DOMINIO Y LA TERCERÍA DE MEJOR DERECHO

Artículo redactado por el Letrado Don Ignacio Rodríguez Marco

 

1. DIFERENCIAS ENTRE LA TERCERÍA DE DOMINIO Y LA DE MEJOR DERECHO:


Puede definirse la tercería de dominio como aquel procedimiento, propio de la ejecución dineraria, en virtud del cual el titular o propietario no deudor de un bien embargado en una ejecución como propiedad del ejecutado, insta el alzamiento del embargo y la desafectación del bien del mismo.


Por su parte, la tercería de mejor derecho es aquel mecanismo procesal por el que, aquel que estime que le corresponde un derecho a que su crédito sea satisfecho con preferencia al del acreedor ejecutante, puede instar la prioridad del mismo, alterando el orden del embargo, para colocar su crédito en el lugar que legítimamente le corresponde.


Por tanto, estimamos que la principal diferencia entre ambos incidentes procesales radica en la finalidad del mismo. Por un lado, la tercería de dominio pretende tutelar el derecho de propiedad de aquel que, sin ser ejecutado, ve peligrar la titularidad de uno o varios bienes al ser trabados en el procedimiento ejecutivo como propios del deudor ejecutado.


Por su parte, la tercería de mejor derecho persigue únicamente la declaración de la preferencia de un crédito frente a otro u otros.

 

2. REGULACIÓN LEGAL ACTUAL:

La tercería de dominio se encuentra regulada en la Sección 2ª del Capítulo III del Título IV del Libro III de la Ley de Enjuiciamiento Civil (arts. 593-604).


La tercería de mejor derecho se encuentra recogida en la Sección 4ª del mismo Capítulo y Título del Libro III (arts.613-620)


3. PROCEDIMIENTO

o TERCERÍA DE DOMINIO:


Dispone el artículo 593 LEC que

- 1. Para juzgar sobre la pertenencia al ejecutado de los bienes que se proponga embargar, el Secretario judicial, sin necesidad de investigaciones ni otras actuaciones, se basará en indicios y signos externos de los que razonablemente pueda deducir aquélla.

Igualmente afirma que:

- 2. Cuando por percepción directa o por manifestaciones del ejecutado o de otras personas, el Secretario judicial tuviera motivos racionales para entender que los bienes que se propone trabar pueden pertenecer a un tercero, ordenará mediante diligencia de ordenación que se le haga saber la inminencia de la traba. Si, en el plazo de cinco días, el tercero no compareciere o no diere razones, el Secretario judicial dictará decreto mandando trabar los bienes, a no ser que las partes, dentro del mismo plazo concedido al tercero, hayan manifestado su conformidad en que no se realice el embargo. Si el tercero se opusiere razonadamente al embargo aportando, en su caso, los documentos que justifiquen su derecho, el Secretario judicial, previo traslado a las partes por plazo común de cinco días, remitirá los autos al Tribunal para que resuelva lo que proceda.

- 3. Tratándose de bienes cuyo dominio sea susceptible de inscripción registral, se ordenará, en todo caso, su embargo a no ser que el tercero acredite ser titular registral mediante la correspondiente certificación del Registrador, quedando a salvo el derecho de los eventuales titulares no inscritos, que podrá ejercitarse contra quien y como corresponda.


- No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, cuando el bien de cuyo embargo se trate sea la vivienda familiar del tercero y éste presentare al Tribunal el documento privado que justifique su adquisición, el Secretario judicial dará traslado a las partes y, si éstas, en el plazo de cinco días, manifestaren su conformidad en que no se realice el embargo, el Secretario se abstendrá de acordarlo.


Respecto a la legitimación activa, el artículo 595 establece que la tercería de dominio habrá de interponerse en forma de demanda por quien, sin ser parte en la ejecución, afirme ser dueño de un bien embargado como perteneciente al ejecutado, y que no ha adquirido de este una vez trabado del embargo.


Así mismo, también están legitimados para interponer la demanda de tercería, aquellos que sean titulares de derechos que, por disposición legal expresa, puedan oponerse al embargo o realización forzosa de uno o varios de los bienes embargados como pertenecientes al ejecutado.


Respecto a la legitimación pasiva, la demanda se interpondrá, en todo caso, frente al acreedor ejecutante, y frente al ejecutado cuando el bien embargado haya sido designado por él.


No obstante, el artículo 600 afirma que “aunque no se haya dirigido la demanda de tercería frente al ejecutado, podrá este intervenir en el procedimiento con los mismos derechos procesales que las partes de la tercería, a cuyo efecto se le notificará la admisión a trámite de la demanda para que pueda tener la intervención que a su derecho convenga.”

En lo relativo a la competencia, el artículo 599 afirma que “la demanda habrá de interponerse ante el Letrado de la Administración de Justicia responsable de la ejecución, y será resuelta por el Tribunal que haya dictado la orden general y despacho de la misma.”

Hemos de tener en cuenta que en la tercería de dominio no se admitirán más pretensiones del tercerista que la dirigida al alzamiento del embargo. De esta forma, las partes no podrán pretender en la tercería sino el mantenimiento del embargo o sujeción a la ejecución del bien objeto de la tercería. (art. 601)


Junto a la demanda de tercería deberá aportarse un principio de prueba por escrito del fundamento de la pretensión del tercerista, principio de prueba sin el cual el tribunal rechazará sin sustanciación alguna la demanda.


La demanda podrá presentarse en dos momentos diferentes, distinción de la que dependerá la admisión a trámite de la misma.


- Por un lado, la demanda puede interponerse desde que se haya embargado el bien a que se refiera, aunque el embargo sea preventivo, debiendo tenerse en cuenta que el embargo se entiende hecho desde que se decreta o se reseña la descripción de un bien en el acta de diligencia de embargo, aunque no sea hayan adoptado aun medidas de garantía o se haya dado publicidad a la traba. (art. 587)
- Por otro lado, el artículo 596.2 establece que habrá de interponerse la demanda antes del momento en que se produzca la transmisión del bien al acreedor o al tercero que lo adquiera en subasta pública, de modo que si la demanda se interpone después será rechazada por el tribunal sin sustanciación alguna.

Presentada la demanda, la tercería se sustanciará por los trámites del juicio verbal (art. 599), si bien con determinadas especialidades:

- Admitida la demanda por el Letrado de la Administración de Justicia, el Tribunal, previa audiencia de las partes, puede condicionar la suspensión de la ejecución respecto del bien afectado a que el tercerista preste caución por los daños y perjuicios que pudiera producir al ejecutante. La caución podrá constituirse en dinero en efectivo, mediante aval solidario de duración indefinida pagadero a primer requerimiento emitido por entidad de crédito o sociedad de garantía recíproca o por cualquier otro medio que, a juicio del Tribunal, garantice la inmediata disponibilidad, en su caso, de la cantidad de que se trate. (art. 598.2)

- En caso de que los demandados no contesten a la demanda, se entenderá que admiten los hechos en ella alegados. (art. 602)


La tercería de dominio finaliza por medio de AUTO, que habrá de pronunciarse sobre la pertenencia del bien y la procedencia de su embargo, a los únicos efectos de la ejecución en curso, sin que produzca efectos de cosa juzgada en relación con la titularidad del bien. (art. 603).


El mismo precepto afirma que el auto que decida la tercería se pronunciará sobre las costas conforme a las reglas generales del art. 394. A los demandados que no contesten no se les impondrán las costas, salvo que el Tribunal, razonándolo debidamente, aprecia mala fe en su actuación procesal, teniendo en cuenta la intervención que hayan tenido en las actuaciones.

Finalmente, el art. 604 dispone que “el auto que estime la tercería de dominio ordenará el alzamiento de la traba y la remoción del depósito, así como la cancelación de la anotación preventiva y de cualquier otra medida de garantía del embargo del bien al que la tercería se refiere.


o TERCERÍA DE MEJOR DERECHO


La tercería de mejor derecho habrá de interponerse por medio de demanda, a la que deberá acompañarse un principio de prueba del crédito que se afirma preferente. Sin el mismo, no se admitirá a trámite la demanda.


La tercería procede desde que se haya embargado el bien a que se refiere la preferencia, si fuera especial, o desde que se despache la ejecución, si fuera general. No se admitirá a trámite la demanda después de haberse entregado el ejecutante la suma obtenida mediante la ejecución forzosa o, en caso de adjudicación de los bienes embargados al ejecutante, después de que este adquiera la titularidad de dichos bienes conforme a lo dispuesto en la legislación civil. (art. 615)


Interpuesta la tercería, la ejecución continuará hasta la realización de los bienes embargados, depositándose la cantidad recaudada en la Cuenta de Depósitos y Consignaciones para reintegrar al ejecutante las costas de la ejecución, y para pagar a los acreedores por el orden de preferencia que se establezca al resolver la tercería. (art. 616)


El art. 617 dispone que la tercería se dirigirá siempre frente al acreedor ejecutante, y se sustanciará por los trámites del juicio verbal. El ejecutado podrá intervenir en el procedimiento con plenitud de derechos procesales y habrá de ser demandado cuando el crédito cuya preferencia alegue el tercerista no conste en un título ejecutivo. Y aún cuando no fuere demandado, se notificará en todo caso al ejecutado la admisión a trámite de la demanda, a fin de que pueda realizar la intervención que a su derecho convenga.


Finalmente, el art. 620 afirma que se resolverá por sentencia que determinará la existencia del privilegio y el orden en que los créditos deben ser satisfechos en la ejecución en que aquella sentencia recaiga, pero sin prejuzgar otras acciones que a cada uno pudiesen corresponder, especialmente las de enriquecimiento.


Si la sentencia desestimara la tercería, condenará en costas al tercerista. En caso de estimarla, las impondrá al ejecutante que hubiera contestado a la demanda y, si el ejecutado hubiere intervenido, oponiéndose también a la tercería, las impondrá a este, por mitad con el ejecutante, salvo cuando, por haberse allanado el ejecutante, la tercería se hubiera sustanciado sólo con el ejecutado, en cuyo caso las costas se impondrán a este en su totalidad.

 

Fdo: Ignacio Rodríguez Marco